Son las siete de la tarde de un martes de enero
Fuera hay tres grados y una llovizna que no se decide a ser nieve. Suena el teléfono. Es tu cliente de siempre, el de los cuatro amigos que se gastan bien el dinero. Y te suelta la frase: «Necesito jugar al golf la semana que viene, en algún sitio con sol y sin madrugar seis horas de avión».
Piensas rápido. Portugal, lleno. El sur de España, con el mismo frío que aquí. Y entonces, tarde, te acuerdas del golf de invierno en Lanzarote: cuatro horas de vuelo, veinte grados, dos campos. Perfecto. Llamas para reservar.
Y ahí llega el golpe. Los hoteles buenos, cogidos. Los tee times de la mañana en enero, cogidos. Todo lo bueno, cogido desde septiembre.
Cuelgas pensando que perdiste el grupo por disponibilidad. No es verdad. Lo perdiste por calendario. No sabías cuándo se vende Lanzarote.
Por qué el golf de invierno en Lanzarote se vende en septiembre
Aquí está el detalle que casi ningún agente español tiene interiorizado: los destinos de sol de invierno se venden a contraestación. Se proponen en otoño y se juegan en pleno enero.
Lanzarote no compite con Portugal en primavera. Compite con el frío del norte de Europa en enero. Y quien más lo sabe no eres tú: son los turoperadores británicos, irlandeses y alemanes.
Para un golfista de Manchester o de Hamburgo, de noviembre a marzo su campo de casa está helado, embarrado o cerrado. Cuatro meses sin jugar. Así que reservan su semana de golf al sol con meses de antelación, como quien reserva las vacaciones grandes del año.
Ellos bloquean los slots buenos de enero y febrero en septiembre. Cuando tú llamas en enero, estás peleando por las sobras.
La isla tiene mucho sol pero solo dos campos de 18 hoyos. Oferta corta, demanda internacional que va por delante de ti. El que reacciona, pierde. El que se anticipa, vende.
El error de calendario que te cuesta el grupo entero
El problema no es que no sepas de golf. Es que estás vendiendo un destino de invierno con la cabeza puesta en el verano.
Piénsalo. ¿Cuándo se te ocurre a ti Lanzarote? En agosto, cuando el cliente pide playa. Y en agosto Lanzarote como destino de golf es lo de menos: hace calor en todas partes.
Su momento de oro es justo el revés. Diciembre, enero, febrero, marzo. Cuando tu cliente golfista está mirando por la ventana un campo que no puede pisar y haría lo que fuera por jugar dieciocho hoyos en manga corta.
Ese cliente no te va a pedir Lanzarote. Ni sabe que existe como destino de golf. Te va a pedir «sol y golf sin avión largo». Y tú tienes que ser el que lo traduce, tres meses antes de que lo pida.
Ahí está la venta. No en tener el destino en catálogo. En sacarlo tú, a tiempo, antes de que el cliente sienta el problema.
El calendario de venta de un destino de golf de invierno
Esto es lo que te puedes llevar hoy y aplicar mañana. Un calendario de cuatro casillas para cualquier destino de sol de invierno, Lanzarote el primero. Guárdalo.
Septiembre y octubre: se propone. Es cuando escribes tú, sin esperar a que pregunten. «Sé que en enero querrás jugar y no vas a poder hacerlo aquí. Te tengo el sitio.» Adelántate al frío. El cliente aún no siente el dolor, pero tú ya se lo estás resolviendo.
Si quieres una frase para robar, esta funciona: «Cuando en enero tu campo esté cerrado por heladas, quiero que tengas ya reservado un sitio donde jugar en manga corta. Te lo dejo montado ahora que aún hay huecos». Corta, concreta, y le pone imagen al problema antes de que lo tenga.
Octubre y noviembre: se reserva. Aquí se cierran los tee times buenos y los hoteles con vistas. Reservar ahora es la diferencia entre la salida de las 9:30 con sol y la de las 14:00 con el campo ya cansado. En destinos de dos campos, cada hueco cuenta.
Diciembre a marzo: se juega. Tu grupo está en el green mientras sus vecinos raspan hielo del parabrisas. Ese contraste es la mejor postal de venta que existe, y la haces gratis con solo elegir bien la fecha.
Abril en adelante: ya es tarde para lo premium. Empieza la temporada del norte de Europa, tu cliente ya puede jugar en casa y el argumento del sol pierde fuerza. Lanzarote sigue estando bien, pero dejó de ser urgente. Y sin urgencia, no hay prisa por reservar contigo.
Léelo entero y verás lo que casi nadie hace: la venta de enero no ocurre en enero. Ocurre en septiembre. El resto es reaccionar.
Qué tiene Lanzarote que tu cliente no sabe que quiere
Ahora sí, la materia prima. Para que cuando propongas no vendas «una isla con dos campos», sino algo que el cliente no sabía que buscaba.
El sol. Lanzarote es de los sitios más soleados de Europa, con inviernos que rondan los veintiún grados. No es sol de suerte: es sol de calendario. En enero casi puedes prometerlo.
El vuelo. Cuatro horas desde Reino Unido, algo menos desde media Europa. Para tu cliente español, un salto corto. Sales por la mañana y juegas por la tarde.
El paisaje. Aquí Lanzarote no se parece a nada. Campos de un verde imposible recortados contra tierra volcánica negra y el Atlántico al fondo. La isla entera es obra de César Manrique: nada de bloques de hormigón, todo cuidado. Tu cliente premium nota esa diferencia sin saber ponerle nombre.
Y el que no juega. La isla tiene playas, Timanfaya, bodegas sobre lava, mercados. El acompañante que no coge un palo tiene su propio viaje mientras el grupo juega. Ese detalle salva más reservas de las que crees.
Si quieres el destino contado en modo agencia, con campos y hoteles, lo tienes en la página de golf en Lanzarote. Y si tu grupo es senior, hay un motivo extra por el que la isla encaja tan bien, y lo cuento aquí.
Dos campos, y no dan igual para tu grupo
Este es el tipo de detalle que te hace parecer el experto en la llamada. Lanzarote tiene dos campos de 18 hoyos, y elegir bien según el grupo es media venta.
Lanzarote Golf, junto a Puerto del Carmen, es el moderno. Ondulado, con caídas, greenes amplios y el Atlántico de fondo. Es el que sale en las fotos de postal. Va bien para el grupo que quiere reto y quiere presumir del sitio al volver.
Costa Teguise Golf es el veterano de la isla. Más resguardado, con palmeras y un trazado más noble, menos expuesto al viento. Encaja con el grupo senior o con el que juega por disfrutar, no por sufrir.
¿Ves lo que acabas de ganar? Ya no ofreces «Lanzarote». Ofreces el campo que le va a ese grupo concreto. El cliente nota la diferencia entre un agente que suelta un destino y uno que sabe lo que recomienda. Y esa diferencia la pagan.
El viento, por cierto, es el gran malentendido de la isla. Sopla, sí, pero el golfista de invierno lo prefiere mil veces al hielo de su campo de casa. Cuéntalo tú antes de que lo pregunte y desactivas la única objeción real.
Cómo lo vendes bien sin haber estado nunca
Te lo digo claro, porque sé lo que estás pensando: «No conozco la isla, no sé qué campo va mejor para mi grupo, no sé a qué hotel mandarlos».
Ese es exactamente mi trabajo. Yo represento el golf de Lanzarote, y de otros cuatro destinos, precisamente para que tú no tengas que ir a verlo antes de venderlo.
Tú pones el cliente y el criterio comercial. Yo pongo el calendario real de disponibilidad, el campo que encaja con ese grupo concreto, y el número de teléfono al que llamas si algo se tuerce un domingo con el grupo ya en destino.
Vender un destino que no controlas da vértigo. Vender uno que controla alguien de confianza por ti es otra cosa. Ahí es donde dejas de reaccionar en enero y empiezas a proponer en septiembre.
Trabajo con agencias y turoperadores todo el año, no solo con Lanzarote. Cómo funciona esa relación lo explico en la página para agencias de viajes.
La próxima llamada de enero ya la puedes ganar
Volvamos al martes de enero del principio. La lluvia que no se decide, el cliente al teléfono, la frase de siempre.
La diferencia entre perder ese grupo y cerrarlo no se juega en enero. Se juega ahora, en verano, cuando decides si vas a ser el agente que reacciona o el que se adelanta.
Estamos en julio. El calendario de venta de Lanzarote arranca en septiembre. Tienes tiempo de sobra para llegar el primero, en lugar de pelear por las sobras.
Escríbeme a info@globalhemisphere.com y te paso la disponibilidad real de Lanzarote para el invierno que viene, con los dos campos y los hoteles que aún tienen los slots buenos. Sin compromiso. Para que la próxima vez que suene el teléfono en enero, la respuesta la tengas tú antes que nadie.
Recurso gratuito para agencias
La checklist de 7 piezas para llenar un grupo de golf
La misma que uso yo con los grupos de Casa de Campo®, Madrid, Panamá, Lanzarote y Playa Granada. En PDF, directa al grano.
Sin spam. Solo recursos que ayudan a vender más golf.
